Nací en Buenos Aires el 12 de noviembre de 1974 en el seno de una familia vegetariana. Mi curiosidad por la cocina se despertó muy temprano cuando de niño ayudaba todos los veranos en la tienda-dietética de mis padres, rodeado de especias, hierbas y tés de todo el mundo. Al llegar a casa experimentaba con platos que inventaba, casi siempre con exquisitos resultados (eso es lo que decia y sigue diciendo mi madre).
Al terminar la secundaria, con un poco de dinero que habia hecho trabajando en la tienda, viaje por las costas del Brasil, desde Rio de Janeiro hasta Salvador de Bahia probando cuanta fruta exotica y plato nuevo se cruzara en mi camino (todavía guardo el recuerdo de las cocadas y los acarajés que vendían las bahianas en las playas de Arraial y el Morro de Sao Paulo). Los 23 años me encontraron casi terminando la carrera de marketing, pero me dí cuenta que eso no era lo que quería para mi, empaqué mi mochila y partí a recorrer latinoamérica sin ninguna prisa ,con destino final Mexico.
Este continente cambiaría mi vida .
Bolivia me esperaba con sus papas, chuños, yacón, sus maíces , sus diferentes ajíes y chiles que se usan para preparar esos suculentos guisos que se venden en los mercados de La Paz. El Perú me recibió con el ceviche , los choros a la chalaca, las papas a la huancaína, la chicha morada ... En la selva del Ecuador me perdí buscando los sabores ahumados de los peces del amazonas, probé el fruto blanco del cacao fresco, el sabor dulce que tienen las pepas rojas del café. Colombia me ofreció su exquisito café y las tan populares arepas de maiz (que luego serían pupusas en El Salvador y panuchos y salbutes en Yucatán).
Centroamérica se abrió ante mi ofreciéndome la hospitalidad de su gente , sus frutos frescos, sus costas y sus selvas. En Panamá probé la carne fresca del pez espada recien sacado del mar junto a unos pescadores de un pueblito perdido en el caribe. Seguí camino por Costa Rica , sus playas y sus mujeres. Nicaragua y la lucha de su pueblo. En Honduras me sumergí en el caribe turquesa de la isla de Utila, caminé sus ruinas en Copán. En Guatemala peregriné por los mercados de Chichicastenango, el pueblo de Antigua, el lago Atitlan, las ruinas de Tikal...
En Mexico me encontré con una de las cocinas mas auténticas del planeta. En sus mercados probé los moles, los pipianes , los tacos de barbacoa, los quesos y pescados; con amigos experimenté los diferentes tequilas y sus respectivas crudas (resaca). En el D.F. Mexicano me gané la vida trabajando de actor, extra , mesero , asistente de producción en cine y comerciales. Pasaron casi dos años hasta que sentí que ya era tiempo de regresar a la Argentina, era diciembre de 1999, el fin del siglo XX.
Al llegar a Buenos Aires trabajé como bartender y luego de manager en Omm, mientras tanto cocinaba para mis amigos en La casa de Los Elefantes ( estaba encontrando mi camino). Me anoté para estudiar cocina vegetariana en Buenos Aires Natural Chef y con los Krishnas en Belgrano, ya para ese entonces trabajaba en la cocina de Dominga .
En septiembre del 2003 , con la ayuda de mi familia, alquile una casa en Palermo , Buenos Aires, para abrir una posada y pequeño restaurant vegetariano. Ahí conocí al amor de mi vida, una estudiante Californiana de fotoperiodismo que estaba por un año de intercambio en Buenos Aires. Pasaban los meses, mi negocio mejoraba cada día y mi amor Sanra Ritten se volvia... Decidí cerrar el pequeño restaurant por un tiempo y dejé a un gran amiga de manager en la posada, empaqué mis cosas y volé a San Francisco, California.
Era el inicio de otra etapa, Allí comenzé trabajando como chef-entrenador en Manzanita, un restaurant vegetariano que recien abria en Oakland, luego pasé como Sous chef en Tamal un bistró de tapas de Latinoamérica. Aprendí a hacer el mejor ceviche de la mano del chef Carlos Moreira Nieto en el restaurant peruano Fresca, hasta que llegué a la meca de la cocina vegan, Millennium restaurant, ahí durante casi dos años trabaje junto a Eric Tucker ,considerado en el mundo, el gurú de la cocina vegan.
Ahora es momento de estar en Buenos Aires , seguir cocinando , aprendiendo, compartiendo experiencias culinarias y abrir las puertas de mi casa junto a mi mujer y volcar en los platos los sabores que traigo de este continente y que sigo buscando ...